¡PADRE, EN NOMBRE DE JESÚS…

… ENVÍANOS TU ESPÍRITU!
Estas son las palabras que en los próximos días repetiremos una y otra vez porque hoy empezamos… nuestros Ejercicios Espirituales.
Durante siglos el Señor se ha servido de ellos para llevar a muchas almas a la santidad. Así está recogido en el Evangelio:  «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31).
Nuestra beata Madre Carmen quería eso mismo para todas sus hijas: «No olvides nunca que Dios te trajo a la religión para que te hagas una santa y salves tu alma».

Que el Señor nos conceda vivir estos días en su paz y alegría.
A vosotros os pedimos que recéis por nosotras para que escuchemos Su voz.