“OH JESÚS YO TE AMO QUIERO SER TODO TUYO…

…¿No ves que ardo por Tí?”
Hoy la Iglesia celebra el día de un gran Santo, el Padre Pio
de Pietrelcina. Este Santo Capuchino fue un verdadero apóstol de la
misericordia que, a tiempo y a destiempo, atendió a los pecadores en su confesionario; que anheló toda su vida ganar almas para el Señor, y, para ello, no ahorraba oración, sufrimientos, ni mortificaciones. Se ofreció al Señor como víctima y recibió, al igual que nuestro Seráfico Padre, los estigmas de la pasión del
Señor.
Soportó pacientemente grandes pruebas y persecuciones a causa de sus
estigmas. Amó toda su vida entrañablemente a la santísima Virgen. Celebraba la
Eucaristía con tal amor que sus Eucaristías podían durar horas.
En este día queremos compartir con todos vosotros un pasaje
que forma parte de su testamento espiritual.

“No te desanimes ante la cruz. La más segura prueba de amor consiste en sufrir por el amado. Si Dios sufrió tanto por amor, entonces el dolor
que sufrimos por Él se vuelve tan adorable como el mismo amor. En medio de los
problemas en los que el Señor te coloque, sé paciente y adáptate alegremente al
Corazón de Dios con la conciencia de que todo es juego permanente que proviene
de tu Amado.”