NOVIPOST…

… QUIERE DECIRLE:


El Noviciado de la Congregación de Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones nos unimos en el día de hoy, espiritualmente y en oración, a su Santidad Benedicto XVI, y le agradecemos estos años de bendición que ha supuesto su entrega   y generosidad en bien de toda la Iglesia y del mundo entero.
Cuente siempre con nuestras oraciones y agradecimientos.

M. Concepción Moreno: ¡El Señor le bendiga, Santidad!. De todo corazón, gracias por su sencillez, su sabiduría y su santidad. Que la Virgen lo guarde en su Corazón. ¡Le queremos mucho, Santo Padre!

Hna. Fe: «Gracias, Santo Padre, por tu entrega en el servicio de la Iglesia. Cuenta con mis oraciones».

Hna. Margiury: «Gracias, Santo Padre, porque ha sido el reflejo de un Dios que es Amor y Misericordia. Gracias por el encuentro de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Gracias porque con su decisión y actitud me ha enseñado la sencillez y humildad y, sobre todo, la rectitud de conciencia ante Dios, dejando a un lado las opiniones de los demás. Finalmente, gracias por este tiempo lleno de bendiciones en el que ha guiado a la Iglesia, sostenido por la gracia de Dios, defendiendo y custodiando nuestra fe. GRACIAS por mostrarnos su corazón lleno sólo de Dios».

Hna. Ana Sofía: «Gracias, Santo Padre, por haber convocado el Año de la Fe; por la JMJ en Madrid; por su entrega, fidelidad y humildad; por enseñarme que la oración es el alimento del que se debe alimentar a diario el alma».

Hna. Carmen: «Gracias, Santo Padre, por su ejemplo, por hacer en todo momento la voluntad del Señor, por no abandonar la barca cuando más dura era la tempestad; gracias por la JMJ de Madrid, porque me mostró que no estaba sola, que por muy fuerte que fuera la tormenta el capitán del barco seguía con sus jóvenes; gracias, Santo Padre, por enseñarnos que la grandeza de una persona está en reconocer su pequeñez, por enseñarnos el significado de «gastarse al servicio del Reino». GRACIAS.

Hna. Fátima: «Gracias Santidad, por su sencillez y humildad, por su abnegación y fidelidad a la santa Madre Iglesia. Gracias por su cercanía y por el amor que nos ha demostrado como pastor y guía. Gracias por su empeño en darnos a conocer la vida, obra y mensaje de Jesucristo y por revelarnos a este Dios Amor que lo es TODO y la base fundamental de nuestra vida».

Hna. Madeleiny: «Gracias, Santo Padre, por ser verdadera piedra donde Cristo edificó su Iglesia; por su Magisterio y, sobre todo, por facilitarnos el «Youcat» para profundizar en el conocimiento de la fe; en nuestro Noviciado lo estudiamos mucho.

Hna. Sandra: «Gracias, Santo Padre, por su sí generoso como el de la Virgen, por abandonarse plenamente en las manos del Señor buscando ante todas las cosas hacer siempre su santa Voluntad en bien de la Iglesia; por enseñarnos a buscar siempre la verdad y el bien; el Bien Supremo que es Dios, nuestra única Verdad, la que nos hace libres… Gracias por su vida de fe arraigada y edificada plenamente en Cristo, Pastor Supremo… y personalmente, gracias por aquella maravillosa JMJ de Colonia en la que nos mostró, ante la gran perdida de Juan Pablo II, que los jóvenes no estábamos solos. Gracias por todo, Santidad».

Hna: Laura: «Gracias, Santo Padre, porque en su persona no se ha frustrado la gracia de Dios, sino que ha dado frutos en abundancia; gracias, por ser un torrente de sabiduría y a la vez, ser tan sumamente humilde; gracias por su cercanía, por haber visitado una de nuestras casas (Nen Deu de Cataluña); gracias, por la JMJ de Madrid, por ser un verdadero santo y un auténtico padre; gracias, por enseñarme a ser fiel a la Verdad».

Hna. Mª Jesús: «Gracias por haber guiado a la Iglesia por el camino de la entrega y fidelidad; por haber sembrado en nuestros corazones la alegría de sentirnos llamados a unirnos en la misma fe que nos hace Iglesia viva; gracias por su ejemplo de santidad. Gracias, Santo Padre».