MADRE…



…POR TU CORAZÓN.
«Tú que tienes un corazón que desborda bondad, apacienta estas ovejas. Tú que fuiste nodriza del Creador, acoge y defiende en tu regazo materno a cuantos nos refugiamos en Él. Y, condúcenos, Madre, a Jesús. Enclaustradnos, oh Madre, en vuestro amorosísimo Corazón». (Oracional Visigótico del siglo VII)
El Corazón de María, es el centro, la medida, la síntesis de su persona. María es el corazón más maternal; el corazón que más ama. Eso es María: ¡Es Corazón! ¡Es Amor! ¡Es Madre!
Seamos para Ella: corazón, amor, hijos.