LA MISERICORDIA DEL SEÑOR…

…CADA DÍA CANTARÉ
Hoy, segundo domingo de Pascua, la Iglesia celebra la fiesta de la Divina Misericordia, por una revelación de Jesús a Santa Faustina Kowalska.

La elección del segundo domingo para la fiesta de la Divina Misericordia, tiene su profundo sentido teológico e indica una estrecha relación entre el Misterio Pascual de Redención y el Misterio de la Divina Misericordia. 
Esta fiesta no es solamente un día de adoración especial de Dios en el Misterio de la Misericordia, sino también el tiempo en que Dios colma de gracia a todas las personas: 

«Deseo que la fiesta de la Misericordia sea un refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Quien se acerque ese día a la fuente de vida recibirá el perdón total de las culpas. Ese día están abiertas las entrañas de mi misericordia. Derramo todo un mar de gracia sobre aquellas almas que se acercan al manantial de mi Misericordia (…) que ningún alma tenga miedo de acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata».
Déjate invadir por la Misericordia de Dios, que Él te envuelva con su perdón; acércate a Él como lo hicieron Juan XXIII y Juan Pablo II, que hoy serán canonizados, y experimentarás que Dios es un Padre Bueno que con amor materno nos acoge entre sus brazos. 
Junto a Santa Faustina digamos: 
«Oh, Sangre y agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia y el mundo entero, en Vos confío».