III DOMINGO DE CUARESMA…

… DE CUARESMA

«En aquel tiempo se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.» (San Juan 2, 13-25)

¿Qué quieres decirnos, Señor, con estas palabras? Tal vez quieres que reflexionemos sobre nuestro modo de acercarnos a tu casa, de hablarte, de mirarte… Sabes que muchas veces no vamos con ganas de verte, de estar contigo… Sabes que en muchas ocasiones vamos por rutina o por el qué dirán… Perdónanos por acercarnos tantas veces a Ti sin ser conscientes de que tu casa es casa de oración…
En este tercer domingo de Cuaresma, nos invitas, Señor, a la intimidad, a estar contigo, a no convertir la casa de Dios en un lugar donde obtener lo que nos agrada… Que como María que guardaba la palabra y la meditaba en su corazón haciéndolo vida, así nosotras, escuchemos tu Palabra y la hagamos vida en nosotras…
Os invitamos a todos a entrar en intimidad con el Señor, que este tiempo de Cuaresma nos unamos cada día más a El.