HEMOS CELEBRADO…

… LA FIESTA DE LOS SAGRADOS CORAZONES.
¡Benditos y alabados sean los Sagrados Corazones de Jesús y de María!
Como Franciscanas, esta es una expresión que nos identifica en el amor que profesamos a los Sagrados Corazones.
Siguiendo los deseos de nuestra Beata Madre Carmen, anhelamos que todos los hombres se acerquen a la fuente de la salvación para beber abundantemente en el Corazón divino los tesoros de gracia de este manantial inagotable.
El Corazón de María se nos presenta como modelo,  como maestra y guía que nos ha de introducir en el Corazón de su Hijo.

Pedimos la intercesión de estos Sagrados Corazones para que en el XXI Capítulo General, nuestra Congregación, se continúe fortaleciendo en la caridad.