FRANCISCO…

…EVANGELIO VIVO.
Francisco un joven como yo, como tú, soñaba con hacer grandes cosas, queria ser un gran caballero pero el Señor no habia soñado lo mismo para él. Un día le salió al encuentro y le preguntó: ¿qué es más importante: servir al siervo o al Señor? y desde ese momento ya nada deseó, ya nada le agradó fuera del Señor, ya sólo podría decir «MI DIOS Y MI TODO». Su vida fue un continuo canto de alabanza a Dios, se enamoró de la Dama Pobreza y sólo así, haciendose pobre, pudo hacer de su vida un anuncio del Evangelio. Ya nunca se cansó de repetir «Conozco a Cristo pobre y crucificado, y eso me basta»
Lo que le ocurrió a Franciso puede parecer extraordinario, sin embargo, esto también puede ocurrirte a ti. ¿Serías capaz de dejarlo todo por Él? Miremos a Cristo y dejémonos cautivar por Él, sólo así podremos llegar a dejarlo todo del todo como Francisco.