«FELICES SUFRIMIENTOS Y PENITENCIAS EN LA TIERRA…

…QUE ME CONSIGUIERON TAN GRANDES PREMIOS EN EL CIELO».

¿Quién es San Pedro de Alcántara?

Nació en 1499 en España.
Joven aún definió su orientación de vida al ver pasar por
delante de la puerta de su casa a un franciscano descalzo de reciente reforma.
Decide entonces, abandonar el hogar y tomar el hábito franciscano…
Transcurría
el año 1515.

De 1519 a 1522, a pesar de su juventud y de no ser todavía
sacerdote, lo nombran guardián del convento de Badajoz.
Llegó a mortificarse tan ásperamente en el comer y el
beber que perdió el sentido del gusto y así todos los alimentos le sabían
igual. Dormía sobre un duro cuero en el puro suelo. Pasaba horas y horas de
rodillas,
y si el cansancio le llegaba, apoyaba la cabeza sobre un clavo en la pared
y así dormía unos minutos, arrodillado.
Era
caritativo, humilde, vigilante, atento a los intereses materiales y
espirituales.

Quiso ser fiel a San Francisco, para ello vivió en la máxima expresión de pobreza, volviendo a los orígenes así despertó el fervor de sus hermanos franciscanos y crea,
dentro de la Orden una nueva rama: los descalzos Alcantarinos.
 Fue su
fin como la vida predicando y amonestando a sus frailes. Como vio que ya se
acababa, dijo el salmo. ‘Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del
Señor’, e, hincado de rodillas, murió”.