EN TIEMPOS RECIOS ES MENESTER…

…amigos fuertes de Dios
Hoy nos unimos a la clausura del  año teresiano que se cierra en este día en que celebramos la fiesta de esta gran amiga de Dios . 

De muchas maneras nos hemos unido a la Iglesia durante este año jubilar que se ha vivido en nuestra tierra. Hoy queremos dar gracias a Dios y a la Santa Madre Iglesia que nos ha dado la oportunidad de conocer un poco mejor a esta gran Santa . 
Ella, que nos invita a entrar en nuestro Castillo interior, donde mora el Rey de reyes y donde estarnos  amando al amado, entró, tal día como hoy, a la presencia de este Rey y Señor, al que durante toda su vida fielmente sirvió. 
Aquí os dejamos una poesía suya bien conocida que nos habla del gozo que, seguramente, sintió cuando por fin salió de esta Tierra para ir a reunirse con el Señor:



Vivo sin
vivir en mí,
y tan alta
vida espero,
que muero
porque no muero.
Vivo ya
fuera de mí,
después
que muero de amor,
porque
vivo en el Señor,
que me
quiso para sí.
Cuando el
corazón le di
puso en él
este letrero:
Que muero
porque no muero.
Esta divina
prisión
del amor
en que yo vivo,
ha hecho a
Dios mi cautivo
y libre mi
corazón.
Y causa en
mí tal pasión
ver a Dios
mi prisionero,
que muero
porque no muero.
Aquella
vida de arriba,
que es la
vida verdadera,
hasta que
esta vida muera,
no se goza
estando viva.
Muerte, no
me seas esquiva;
viva
muriendo primero,
que muero
porque no muero.
Vida, ¿qué
puedo yo darle
a mi Dios,
que vive en mí,
si no es
perderte a ti,
para mejor
a él gozarle?
Quiero
muriendo alcanzarle,
pues a él
solo es al que quiero:
Que muero
porque no muero.