¡EL SEÑOR TE BENDIGA…

…Y TE GUARDE!

Aquí estamos otra vez, ahora para comunicaros que el 1 de octubre, día de Santa Teresa del Niño Jesús, el Noviciado abría sus puertas y el corazón para recibir a Sandra. No, no es una desconocida para nosotras, y pensamos que tampoco lo es para vosotros, pues estuvo aquí no hace mucho. Sin embargo, aunque la casa sea la misma, nosotras no. Es una nueva llamada la que el Señor le hace. Ella con nuevo gozo e ilusión ha respondido, deseando ser toda para el Señor.

Pero dejemos que sea ella la que os lo cuente:

«Sí, el Señor me ha bendecido y me ha guardado para Él, pues cuando Jesús llama, deja una marca tan profunda en el corazón que es imposible borrar pese a cualquier circunstancia.

Hoy, después de haber aprendido a esperar en el Señor, dejando mi proyecto, mis ideas, mis deseos… me abandono en los brazos de mi Jesús para hacer su voluntad con el único anhelo y deseo de ser suya, de dejarme amar por Él.


Aquí es donde el Señor me quiere y es aquí donde, llena de gozo y esperanza, repito a mi Señor: «modela mi vida a tu parecer, haz como Tú quieras, hazme un nuevo ser».