EL CORAZÓN DE JESÚS …

… SOBREABUNDA DE AMOR DIVINO Y HUMANO.

Hoy, para rondar la puerta 
de vuestro santo costado,
Señor, un alma ha llegado 
de amores de un muerto muerta.







































Muerto estáis, por eso os pido
 el corazón descubierto
para perdonar despierto, 
para castigar dormido.
Si decís que está velando 
cuando vos estáis durmiendo,
¿quién duda que estáis oyendo 
a quien os canta llorando?

Y, aunque él se duerma, Señor, 
el amor vive despierto;
que no es el amor el muerto, 
¡Vos sois el muerto de Amor!
Que, si la lanza, mi Dios, 
el corazón pudo herir,
no pudo el amor morir, 
que es tan vida como vos.
Anduve de puerta en puerta 
cuando a vos no me atreví;
pero en ninguna pedí 
que la hallase tan abierta.
Pues, como abierto os he visto,
 a Dios quise entrar por vos:
que nadie se atreve a Dios 
sin poner delante a Cristo.
Y aún éste, lleno de heridas,
 porque sienta el Padre eterno
que os cuestan, Cordero tierno,
 tanta sangre nuestras vidas.

                                                  (Liturgia de las Horas, Solemnidad Sagrado Corazón de Jesús)