«EL AMOR QUE NO PUEDE SUFRIR…

… NO ES DIGNO DE ESE NOMBRE «
Hoy recordamos la fiesta de Santa Clara de
Asís,
 cofundadora con San Francisco de la segunda Orden Franciscana, las Hermanas Clarisas.
  
Santa Clara es un gran ejemplo de profunda vida interior, pues, la
oración era su alegría, su vida; la fuente y el manantial de todas las gracias,
tanto para ella como para el mundo entero. La oración era el fin en su vida
Religiosa y su profesión.
    Ella acostumbraba a pasar varias horas de la
noche en oración para abrir su corazón al Señor y recoger en su silencio las
palabras de amor de Jesús..
Muchas veces, en su tiempo de oración, se le podía
encontrar cubierta de lágrimas al sentir el gran gozo de la adoración y de la
presencia del Señor en la Eucaristía; o quizás movida por un gran dolor por los
pecados, olvidos e ingratitudes propias y de los hombres.

 
Junto con toda la familia Franciscana bendecimos a Dios, admirable en sus
Santos, y le pedimos que nos conceda por intercesión de Santa Clara un gran amor
a su presencia Eucarística.