EL AMOR QUE NO PUEDE SUFRIR…

…no es digno de ese nombre

Gloriosísima virgen y dignísima
madre Santa Clara, espejo clarísimo de santidad y pureza, base firme de la más
pura fe, incendio de perfecta caridad y erario riquísimo de todas las virtudes.

Por todos los favores con que el Divino Esposo os colmó, y la
especial
prerrogativa de haber hecho vuestra alma trono de su infinita grandeza,
alcánzanos de la inmensa piedad que limpies nuestras almas de las manchas y de
las culpas, y destituidas de todo efecto terreno, sean templo digno de su
habitación.

También
te suplicamos por la paz y la unidad de la Iglesia Católica
, para que se
conserve en su unidad de fe, santidad y costumbres que la hacen incontrastable
ante los esfuerzos de sus enemigos.
Y si
fuese para mayor gloria de Dios y bien espiritual nuestro cuanto pido por esta
oración, vos, como madre y protectora, presentad nuestros deseos en el despacho
divino,
pues 
confiamos en vuestra bondad, y por vuestros méritos alcánzanos
cuanto pedimos por esta oración, para mayor honra y gloria. de Dios. Amén.