DIOS TE SALVE MARÍA …

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Hoy celebramos a San Bernardo de Claraval, gran impulsor y propagador de la Orden Cisterciense y el hombre mas importante del siglo XII en Europa.
Una noche de Navidad, mientras celebraban las ceremonias religiosas en el templo, se quedó dormido y le pareció ver al Niño Jesús en Belén en brazos de María. La Santísima Virgen le ofrecía a su Hijo para que lo amara y lo hiciera amar mucho por los demás.Desde este día ya no pensó sino en consagrarse a la religión y al apostolado.
Fue el gran enamorado de la Virgen María. Se adelantó en su tiempo a considerarla medianera de todas las gracias y poderosa intercesora nuestra ante su Hijo nuestro Señor.

A San  Bernardo se le deben las últimas palabras de la Salve :» Oh Clementisima, oh piadosa, oh dulce Virgen María». Así como la bellísima oración del «Acordaos».
Tal era su Amor a la Virgen que teniendo costumbre de saludarla siempre que pasaba ante una imagen de ella con las palabras «Dios te Salve María», la imagen un día le contestó «Dios te salve, hijo mío, Bernardo».

Hoy con San Bernardo hagamos nuestra esta oración y tengamos a la Virgen María muy presente en nuestras vidas ya que ella como Madre no nos abandona nunca.

Si se levantan las tempestades de tus pasiones, 
mira a la Estrella, invoca a María.
Si el recuerdo de tus muchos pecados quiere lanzarte al abismo de la desesperación, 
lánzale una mirada a la Estrella del cielo y rézale a la Madre de Dios.
En medio de tus peligros, de tus angustia,
de tus dudas, piensa en María, invoca a María!
Siguiéndola no te pierdes en el camino!
 ¡Implorándola no te desesperarás!
 ¡Pensando en Ella no te descarriarás!
 Si Ella te tiene de la mano no te puedes hundir.
 Bajo su manto nada hay que temer.
 ¡Bajo su guía no habrá cansancio,
 y con su favor llegarás felizmente
 al Puerto de la Patria Celestial!