CORAZÓN DE CRISTO…

…TE MISERICORDIA DE NOSOTROS
La Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús el
viernes posterior al II domingo de Pentecostés. Todo el mes de junio está, de
algún modo, dedicado por la piedad cristiana al Corazón de Cristo, y más
especialmente nuestra Congregación que, por ser Franciscanas de los Sagrados
Corazones, lo celebramos como parte de nuestro Nombre.



Adoramos el Corazón de Cristo porque es el Corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre, de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad que, sin dejar de ser Dios, asumió una naturaleza humana para realizar nuestra salvación. El Corazón de Jesús es un corazón humano que simboliza el amor divino. La humanidad santísima de Nuestro Redentor, unida hipostáticamente a la Persona del Verbo, se convierte así para nosotros en manifestación del amor de Dios. Sólo el amor inefable de Dios explica la locura divina de la Encarnación: “tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito, para que el que crea en él no muera, sino que tenga la vida eterna” (Jn 3, 16). Es el misterio de la condescendencia divina, del anonadamiento de Aquel que “a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz” (Flp 2, 6 ss).


Primer centenario de la Consagración de España al Sgdo. Corazón

El 30 de mayo de 1919, en el Cerro de los Ángeles (Getafe), centro geográfico de España, se congregaron las
autoridades religiosas, civiles y militares, con gran multitud de fieles, junto
al recién construido 
monumento al
Sagrado Corazón de Jesús. 
Estando entonces arrodillados todos los presentes, el rey
Alfonso XIII, de pie, en nombre del pueblo español, hizo lectura solemne de la
oración mediante la cual se expresaba públicamente la consagración de
España al Sagrado Corazón de Jesús: 

“España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se
postra hoy reverente ante ese trono de tus bondades que para Ti se alza en el
centro de la Península… Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de
los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y
de las letras y en nuestras leyes e instituciones patrias”.

En
la columna que sostiene la imagen de Jesucristo se leen las siguientes
palabras: 
Reino en España. Se daba
así cumplimiento a la promesa hecha por el Sagrado Corazón de Jesús al 
beato
Bernardo de Hoyos
 –“Reinaré en España”–
, a la vez
que se materializaba en nuestra nación la petición del papa León XIII al
consagrar el género humano al Corazón de Cristo (11 de junio de 1889),
expuesta en la
encíclica Annum sacrum.


El próximo 30 de Junio, miles de fieles se volverán a congregar en el Cerro de los Ángeles para renovar esta Consagración de España al Sagrado Corazón. Desde el lugar donde nos encontremos, unamos nuestro corazón a este acto de amor, para que siempre el Corazón de Jesús reine en nuestras vidas.