CONOZCO A CRISTO POBRE Y CRUCIFICADO…

… YA NO NECESITO MÁS.

Hoy celebramos la impresión de las llagas de nuestro Padre San Francisco, Él como San Pablo pudo llegar a decir “estoy crucificado con Cristo” pues su amor era tan hondo que sólo deseaba configurarse con el que tanto amaba.

Durante toda su vida no siguió otras huellas sino las de la cruz, no se recreaba en otra cosa sino en las dulzuras de la cruz, ni predicaba otra cosa que no fuesen las dulzuras de la cruz”.

Renovemos hoy nuestros deseos de seguir su ejemplo y gloriarnos “llevando cada día la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo”.