¡¡¡COMO UN REGALO DEL CIELO…

¡…VINO ESTA NIÑA A LA TIERRA! Para mostrar a los hombres
que Dios los quiere de veras.
Con estas palabras proclamamos hace dos años que ese deseo de Madre Carmen de llevar el amor de Dios a todos los hombres era reconocido por la Iglesia.
El 6 de Mayo de 2007 resonó en el mundo entero un: ¡MADRE CARMEN ES BEATA!

A nosotras, esta celebración nos ayuda a afirmar que los impulsos del Espíritu que condujeron a Madre Carmen a la fundación de esta Congregación de Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones también nos pueden llevar a nosotros a la santidad.

Al aniversario de la Beatificación de nuestra Madre unimos la alegría de ver cómo después de 125 años su obra sigue extendiéndose «con sus palabras, sus obras la sencillez de su entrega».

  • Son 125 años para recordar la fidelidad que nuestra Madre nos pedía al entrar por primera vez en la Victoria: «Hijas mías, ¿me seréis fieles?».
  • Son 125 años para celebrar la fidelidad de todas nuestras Hermanas, las que nos han precedido y las que aún hoy siguen luchando por amar la Congregación, queriendo transmitirnos el carisma de Madre Carmen y enseñándonos a no desconfiar jamás de la Divina providencia que «bendice y propaga nuestra Congregación mientras más desprovistas de recursos estamos».
  • Son 125 años para anunciar el gran amor que Dios nos tiene. Es un Amor que nosotras hemos recibido y que queremos compartir. Es un Amor que nos ha llevado a dejarlo a todo y a mirar al cielo y unirnos al deseo de Madre Carmen de «ir por esos mundos a enseñar a los hombres a conocer y a amar a Dios».

El 8 de Mayo de 2009 tiene para nosotras un valor muy especial: estamos en la Casa Madre viviendo la gran fiesta, perteneciendo ya a esta familia. Desde el Noviciado nos alegramos de ver cómo esta obra que Dios quiso llevar a plenitud hace 125 años hoy sigue dando frutos… Nosotras queremos que con nuestras vidas la Congregación crezca, no sólo en años sino en SANTIDAD.


«BENDITO SEA DIOS QUE TANTO NOS QUIERE»