¿CÓMO PODRÍA LLEVAR UNA CORONA TAN PRECIOSA….

… ANTE UN REY CORONADO DE ESPINAS?

Con esta frase profunda se nos presenta nuestra madre Santa Isabel a quien hoy la familia franciscana la celebra como patrona de la Tercera Orden. 
 Si nuestro seráfico padre San Francisco pasó por el mundo siendo Evangelio Viviente, nuestra madre Santa Isabel no dudó en tomarle el relevo.

Quiso hacerse pobre entre los pobres, quiso derramar la misericordia infinita que recibía del corazón de su Señor a los que la rodeaban, pero sobre todo quiso servir a los más pobres y necesitados reconociendo en ellos al Cristo pobre, al Cristo llagado, a ese mismo del que un día Francisco escuchó «Repara mi Iglesia» y que un día ella, esta gran amiga de Dios, escuchó para reparar su «iglesia» su pequeña «porcioncita» del corazón para darse a los que más le necesitaban.

El Señor la quería para sí y no dudó en responder a su  llamada  dejándolo todo para repartir su Amor, siendo como ese grano de trigo que tiene que morir para dar fruto.
Se vació de sí misma ,se despojó de todo para hacerse pequeña Descubrió la presencia de Jesús en los pobres, en los rechazados por la sociedad, en los hambrientos y enfermos  Todo el empeño de su vida consistió en vivir la misericordia de Dios-Amor y hacerla presente en medio de los pobres.

Tomando como ejemplo a esta gran santa, llevemos, como dice el Papa Francisco, » la consolación de Dios», a todos los que el Señor pone en nuestro camino. Derramemos la bondad del corazón allí donde falta la misericordia del Padre para poder iluminar nuestro camino hacia ese Señor fuente de todo amor: el Bien, todo Bien, Sumo y verdadero Bien, quietud y gozo.
En la fiesta de esta gran santa, nos unimos especialmente a la acción de gracias del Colegio Sta. Isabel de Marchena que durante este año celebra 125 años de fundación. ¡Bendita sea Dios que tanto nos quiere!