BENDITOS Y ALABADOS SEAN…

… LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y DE MARÍA.

Padre eterno, quiero consagrarme en el Espíritu Santo y ofrecerme a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, para ser un hijo tuyo cada vez más entregado y fiel.

Madre María, yo me entrego hoy a tu Inmaculado Corazón. Acógeme bajo tu protección maternal y condúceme a tu Hijo Jesús.

Señor Jesús, a través del Corazón Inmaculado de María me consagro y entrego a tu Sacratísimo Corazón. Haz que mi corazón sea imagen de tu Corazón, para que Tú vivas cada vez más en mí. 
Sacratísimo Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María, ayudadme a acoger el Evangelio en mi corazón y a vivir en la fe, en la esperanza y en la caridad. De esta manera, Jesucristo, con su santa Cruz y su Resurrección, será para mí el Camino, la Verdad y la Vida. Que el Pan celestial sea mi alimento y que viva del sacrificio eucarístico, para ser capaz de vencer toda clase de mal y optar siempre por la vida.

Lleno de confianza me refugio en el cobijo de vuestros amantes Corazones. Protejedme en todos los peligros y conducidme, una vez acabado el peregrinar terrenal, felizmente a la Patria eterna. Amén.