BENDITA TÚ ENTRE LAS MUJERES…

… Y BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE




Mi alma canta al Señor la grandeza de su Amor 
y mi Espíritu se alegra en Dios mi salvador.
Se fijó en mi pequeñez 
el Creador del infinito todos me dirán ahora 
¡feliz porque has creído!.
En Dios pongo mi esperanza 
porque grandes cosas ha hecho en mí, 
al Dios fiel va mi alabanza 
que a su pueblo a liberado
 y jamás se ha olvidado 
de sus promesas de amor.
Dispersó a los soberbios 
dentro de sus corazones,
derribó a los poderosos
 exaltando a los humildes
 y sació a los hambrientos
 abriendo al rico sus manos.