¡ÁRBOL DE VIDA, QUE NOS DISTE A CRISTO…

…FRUTO BENDITO DE TU SENO VIRGEN!

¡Dios te
salve María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y
esperanza nuestra! 

A tus
cuidados confiamos las necesidades de todas las familias de España, las
alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos,
el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.
Te
encomendamos la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la
esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las
vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas,
la vida y empeño de cuantos trabajan por el Reino de Cristo en estas tierras.
En tus manos
ponemos la fatiga y el sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble
dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la
hermosa vocación de quienes con su ciencia y servicio alivian el dolor ajeno;
la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

Virgen
santa del Pilar, protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y
mujeres; y asiste maternalmente a cuantos te invocan como patrona de la
Hispanidad.