ABRIL…

…corregir al que yerra

Nos encontramos por fin en Abril, en cuyo puerto nos espera alguien con cara de pocos amigos. 
¿Que tenemos que hacer este mes? ¡Corregir al que yerra! pues es un error cerrar el corazón a la misericordia de Dios, es un error pensar que podemos permanecer enojados cuando Cristo ha derramado todo su amor en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.
Hay que ser valiente para enfrentarse a los enemigos, pero aun más valiente para hacerlo con los amigos.  Santiago en su carta nos dice: «Si alguno de vosotros, hermanos míos, se desvía de la verdad y otro le convierte,sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado, salvará su alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados».
El Señor nos enseña en muchas ocasiones que tenemos la responsabilidad de ayudarnos los unos a los otros a caminar por las sendas que llevan al cielo y avanzar todos unidos hacia allí, de manera que cuando lleguemos y nos pregunten ¿Dónde está tu hermano? podamos responder ¡Aquí viene junto a mí, Señor! 
No tengamos miedo de ayudarnos mediante la corrección fraterna o materna o paterna o simplemente amistosa. Corrijámonos siempre con amor, buscando la salvación del otro; y también, que no falte un poquito de sentido de humor porque «con un poco de azúcar la píldora que os dan pasará mejor»
San Francisco nos dice:«si alguno descuidare gravemente la forma de vida que ha profesado, sea amonestado por los que hayan tenido conocimiento de su culpa, y ellos no lo avergüencen ni hablen mal de él, antes bien usen con él de gran misericordia».